Entradas

SEGUIR

martes, 1 de mayo de 2018

hoy Rumi

Reflexiones y Definiciones.


Le preguntaron a Rumi, maestro espiritual persa del siglo. XIII:

¿Qué es el veneno?

- Cualquier cosa más allá de lo que necesitamos es veneno. Puede ser el poder, la pereza, la comida, el ego, la ambición, el miedo, la ira, o lo que sea ...


¿Qué es el miedo?

- La no aceptación de la incertidumbre. Si aceptamos la incertidumbre, se convierte en aventura.


¿Qué es la envidia?

- La no aceptación de la bienaventuranza en el otro. Si lo aceptamos, se torna en inspiración.


¿Qué es la ira?

- La no aceptación de lo que está más allá de nuestro control. Si aceptamos, se convierte en tolerancia.


¿Qué es el odio?

- La No aceptación de las personas como son. Si las aceptamos incondicionalmente, a continuación, se convierte en amor.


¿Qué es la madurez espiritual?

1. Es cuando se deja de tratar de cambiar a los demás y nos concentramos en cambiarnos a nosotros mismos.

2. Es cuando aceptamos a las personas como son.

3. Es cuando entendemos que todos están acertados según su própia perspectiva.

4. Es cuando se aprende a "dejar ir".

5. Es cuando se es capaz de no tener "expectativas" en una relación, y damos de nosotros mismos por el placer de dar.

6. Es cuando comprendemos que lo que hacemos, lo hacemos para nuestra propia paz.

7. Es cuando uno deja de demostrar al mundo lo inteligente que se es.

8. Es cuando dejamos de buscar la aprobación de los demás.

9. Es cuando paramos de compararnos con los demás.

10. Es cuando se está en paz consigo mismo.

11. La madurez espiritual es cuando somos capaces de distinguir entre "necesidad" y "querer" y somos capaces de dejar ir ese querer ...
Por último y lo más importante! *

12. Se gana la madurez espiritual cuando dejamos de anexar la "felicidad" a las cosas materiales!


... para leer y releer hasta comprender

viernes, 1 de julio de 2016

La inspiración

Una de las enseñanzas chamánicas que yo más valoro y me inspira es que todo ocurre aquí y ahora. No es que me lo hayan dicho textualmente, es que “me he dado cuenta”. Cierto, lo había oído, leído, pensado y creído cientos de veces. Es posible que tú también, y desde muchas vertientes y sabidurías. Lo que no es tan claro es cuantas veces o cuántos son los momentos en que Eso es verdad en Mí. En mis actos, mis palabras, mis relaciones, mi trabajo, cruzando la calle…

A lo mejor también te suena el concepto del guerrero que está presente a veces en las orientaciones de búsqueda y parece contradictorio con un ideal pacifista o corrientes orientadas a la paz interior… ¿un lío engañoso?

Si unes los dos párrafos puede que comience a tener algo de sentido.

Porque estar presente, sin importar cómo y dónde, y seguir brillando se parece mucho a una lucha. Especialmente al principio. No es una lucha “contra” algo en realidad… es una lucha a favor. Y tal vez es la palabra lucha, guerra y similares las que nos ponen en apuros… porque están muy llenas de connotaciones ¿no?

Metafóricamente –sólo metafóricamente- pueden ser útiles… Siempre que no te coloque en un “contra todo” y sientas que lo que hay que vencer es lo que ves, la forma, la circunstancia, lo diferente o lo que no me agrada. Y aquí aparece una de esas claves del acecho del chamán, el alerta, que siempre se orienta al preguntar ¿quién soy, dónde estoy, qué hay en mí aquí y ahora, y qué quiero hacer con ello?

Todo el camino de aprendizaje a través de ritos, arquetipos, pruebas y experiencias van cambiando más o menos sutilmente –partas de dónde partas- las respuestas a esas preguntas.

Yo lo explicaría de una forma muy mía. La vida, mi vida, es una aventura épica ¡sí! como en las historias y películas: con una “tierra prometida” incierta y múltiples desafíos a vida o muerte para llegar. Con una pequeña variación de sentido: no hay duda de que el héroe va a llegar porque ya está Ahí, ya tiene todo lo que necesita. De modo que la aventura se desarrolla en el afrontar dentro de sí lo que le impide verlo o plasmarlo.

Y esa aventura sin precedente, única y trepidante, está ocurriendo ahora.
En el momento en que “nuestro protagonista” mira hacia otro lado y se niega a reconocerse como tal. En el que parece completamente atrapado y ve sólo desesperanza y resignación. Cuando sólo ve apatía y falta de brillo a su alrededor. Cuando es engañado. Cuando aparece un gran monstruo que lo paraliza. Cuando se desvía… Todo esto y mucho más ocurre cuando voy a comprar el pan, cuando discuto con el vecino, cuando elijo ir por una calle y no otra, cuando sueño mis sueños, cuando quedo con los amigos, cuando decido empezar algo, decir algo, ir a tal sitio… incluso cuando me estoy aburriendo…

Un espectador en el cine que pudiera ver el escenario interior - la película que despliega todo en el exterior- estaría mordiéndose las uñas, en un ¡ay! continuo, y diciendo “¿no lo ves?” “¡corre!” “por ahí no” “¿otra vez?” … como mi madre cuando se mete en la historia suele hacer en voz alta sin darse cuenta…

Ya he avisado: es una forma muy mía, que me sirve de paralelismo y de inspiración.
¿Tu cómo te inspiras??

martes, 1 de diciembre de 2015

hoy Alan Watts




    "Hay un momento en el que esta conciencia de la ineludible trampa en la que somos al mismo tiempo el trampero y el atrapado llega a su límite. (...) -un giro en el más profundo asiento de la conciencia-. Ya no hacen falta planes, ideales, ambiciones y autoapaciguamientos porque ahora es posible vivir espontáneamente sin tratar de ser espontáneo. En realidad no hay alternativa, porque ahora se advierte que nunca hubo ningún yo que pudiera controlar al yo."


  Habla de "ello" relacionándolo en particular a líneas y significados de conceptos metafísicos-filosóficos del tao, zen, budismo... Sugerente ¿verdad?

¿conoces de qué habla este texto?

martes, 5 de mayo de 2015

Retiro de Silencio y Meditación

Hola a Todos

  esta es una experiencia que deseaba mucho tener y por fin he realizado.

Diez días a solas conmigo.
En silencio.
Con horarios y normas de monasterio.
Disciplina y autocontrol.

No voy a negar que la vivencia en sí tiene duros momentos internos, sí voy a decir que es altamente recomendable, da perspectiva sobre como vivimos hoy día en nuestra sociedad y ubica de nuevo prioridades y necesidades… Esto cómo mínimo.

   Además de eso el viaje introspectivo es apasionante.
La comprensión de los mecanismos mentales propios (si estás preparado para ello) es clara, y la oportunidad de atravesar neurosis ocultas es inapreciable.

  La sensación es de un total cambio de dimensión. Como un viaje a la luna.
Y lo digo desde la costumbre consciente de auto-observarme; si te decides y mirar dentro no es tu estilo… prepárate para algo totalmente nuevo. La percepción del tiempo y de la realidad se modifica y el modo en que te experimentas o dialogas contigo mismo es lo único que existe.

Un verdadero viaje de aventura. Intenso.

Recomendable.

Y que además merece una continuidad. Ese silencio y esa auto-escucha son sanadores, activan un nivel mental de concentración y atención afinada que me ha sorprendido y deseo entrenar. Una hora al día, tal vez dos sesiones al día...  Subiré en el canal una meditación para la practica sencilla, y que resulte fácil de medir.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

VOZ 1





Te envío un poco de apoyo a todo lo que hablamos el miércoles para que te sirva de síntesis y te ayude a reconocer lo importante; que, me parece, que yo me enrollo mucho.

En primer lugar una imagen de cómo es, o qué se entiende por aparato fonador.
Las cuerdas vocales en la laringe, son las que al vibrar emiten el sonido y nos convierten en un instrumento;
pero como ves no están remarcadas, puesto que cuando hablamos, sólo controlamos (y no siempre) la capacidad de hacerlas vibrar o no. Las partes coloreadas sí influyen en la emisión del sonido y sí tenemos control sobre ellas, aunque en algún momento lo hayamos convertido en procesos inconscientes. ¿ves que el cuello está sin color? Sólo marca por dónde pasa o puede pasar el aire en azulito.

De ahí nacen los 3 ejercicios de auto-observación que te propongo:
Vocalizar-Vibrar-Relajar

- vocalización, activación y exploración de sensaciones físicas hablando y no hablando, antes y después de ejercitarlo con gestualidad exagerada, bostezando.. etc

- búsqueda de la vibración. Ir encontrando cómo se mueve tu sonido. Moverlo. Para encontrar la vibración es necesario estar relajado, ayuda (sólo para encontrarla en los fonadores naturales) dejar colgar la cabeza hacia abajo (aunque no sea muy cómodo ni adecuado para hablar) y para moverla al cuerpo funciona muy bien calentar: activarlo con ejercicio y soltar tensiones

- Quitar el foco de la laringe (es decir, el cuello y musculatura implicada), mantenerla relajada lo máximo posible al hablar.
Bostezar ayuda, pero como observarás hasta que desarrollas más control como sólo relaja la laringe y no demasiado la musculatura, es momentáneo... Explora a ver qué recursos encuentras para lograrlo... 
Yo conozco específicamente para ello:  la técnica Alexander. A este nivel es muy simple, aunque, ya sabes, no muy fácil. Aclaro puntos importantes, para que si lo practicas, lo hagas correctamente:

    • - Se trata de no hacer nada tumbado en el suelo boca arriba en 1 postura determinada durante 10 o 15 min al día.
    • - La postura: pies apoyados completamente en el suelo, lo más cerca que sea cómodo del cuerpo. Rodillas sueltas apuntando hacia el techo. Espalda recta sobre el suelo. Codos sobre el suelo y manos sobre el abdomen. Cabeza sobre un libro (grosor diccionario).
    • - No haces nada. Sólo mantener consciencia de qué está haciendo tu cuerpo. (Cuando pierdes contacto con tus sensaciones físicas en la postura: retomas). ESTA CONSCIENCIA ES EL EJERCICIO, de otro modo, sólo estás tumbado. Es importante mantenerla desde que te tumbas hasta que vuelves a estar depié.
    • - Puntos de anclaje para tomar y retomar consciencia: dónde descansa el peso. Plantas de los pies, parte baja de la espalda (cintura pélvica) y cabeza que pesa sobre el libro sin necesidad de sujección ninguna por tu parte. Para conectar o si te pierdes volver: siente, percibe físicamente esos puntos
    • - Observa qué hace tu cuerpo ¿hay alguna acción inconsciente activada o que se activa sola?
    • - Direcciones: una vez estás haciendo el ejercicio, puedes tratar de sentir el movimiento de tu cabeza hacia fuera (distanciándose de tu cuerpo) y ligeramente hacia delante (arriba) y de tus rodillas en dirección al techo y el contacto cada vez más pleno de tu espalda en el suelo. Sin hacer nada, sólo ver si lo percibes.
    • - Respira relajadamente, a veces respiraras de forma ligera y notarás que cada tanto hay una respiración más  profunda. Esta bien, sólo no olvides respirar, no te preocupes más de ello.
    • - Cada vez que pierdas consciencia vuelve a los puntos de peso para retomar contacto.
    • - Avanzas en el ejercicio cuando empiezas a distinguir qué hace tu cuerpo mientras tú pretendes no hacer nada. Avanzas en el ejercicio a medida que te centras en NO HACERLO.
    • - Durante todo el ejercicio el cuello es libre. No sujeta nada, no se apoya sobre nada. No se le requiere nada. Podría no existir.
    • - Para levantarte: deja caer, no hagas sólo deja caer, tu cabeza y rodillas hacia el mismo lado de tu cuerpo. Siente el aprovechamiento de la acción, su inercia. Apoya las manos en el suelo. Observa hasta qué punto puedes realizar la acción de levantarte usando las mínimas partes del cuerpo. Descubre que no es necesario "ningún movimiento" de cabeza, cuello o tronco... Descubre que puedes mantener la postura de espalda, cuello y cabeza una vez depié...
    • Por supuesto, si puedes lograr consciencia en los movimientos cotidianos: qué haces que no sería necesario al sentarte o levantarte, al hablar (más específicamente de voz) en tus diferentes registros; sería muy útil para tí. Puesto que de lo que se trata, es de cómo usas "tu máquina", y, por ejemplo, en cuántos pequeños movimientos no es -locomotoramente- eficiente el uso del cuello y, sin embargo, está activo... Se trata de entrenar en no hacer, lo que no te es útil hacer e incluso te es perjudicial.

Y no me enrollo más. Se acabaron los apuntes.
Si tienes alguna duda aquí estoy. 
Cuando fijemos la siguiente clase, serás tú quién hable y trabaje más. Y también tendrás más claro,
en qué necesitamos incidir.

Un beso gordo pequeño saltamontes. Buen viaje!





lunes, 6 de junio de 2011

Aquí y ahora, Deseo..

sentirme.
Sentir mi fuerza y mi verdad.

Conectarme con lo bello que me rodea y danzarlo,
atravesar con fortaleza lo que no entiendo y transformarlo.

Transformarlo en mis ojos, mirarlo del revés y darle cuerda...
Deseo
conectar con mi alegría y mi entusiasmo
darle fuerza a la sonrisa en mi pecho
y cantar, cantar sin parar una melodía cualquiera
que alegre mi mundo.

Deseo que hoy el mundo me abrace y me arrulle.
Deseo oler el mar,
percibir el horizonte
sentir las cosquillas del frescor de la hierba,
oírte reír,
saborear cada segundo contigo.

Deseo todo lo que soy.

viernes, 3 de junio de 2011

Me gusta:

Nosotros creamos un Sueño Unificador que eventualmente alcanzará al inconsciente colectivo, haciendo posible que el Pueblo vuelva a tomar posesión de ese mundo.

Este Sueño Unificador nacerá en el Corazón Uno de la humanidad. Este Sueño Unificador tiene un poder más poderoso que el mando de cualquier dictador.
Es un sueño que dará vuelta la marea de la tiranía y cambiará el mundo exterior sin que nadie apunte siquiera un solo rifle.

Ustedes tienen ese poder en su interior, en su corazón. Hay un Espacio Sagrado en su corazón que tiene la capacidad de alterar al mundo externo por completo. Sólo necesita que ustedes se vuelvan intrépidos y entren en su propio corazón con esperanza y cuidados.

Nuestros mayores deseos residen en el corazón y las formas y medios para manifestarlos en este mundo también están ahí. Ese poder ha estado en su corazón desde antes de la Creación de este Universo.

No se necesita que sean expertos en meditación o tengan un conocimiento especial para crear desde adentro de su corazón. "Sólo se necesita que amen a Dios y deseen que haya una nueva forma en la Tierra".

En ese Espacio Sagrado, con Dios, un niño puede mover montañas. En ese Espacio Sagrado, con Dios, hasta un bebé en su cuna puede cambiar el curso de la historia.